Pues nada... aquí... haciendo honor al título del disco.
Incansable sería una buena forma de definir la carrera de los canadienses Annihilator. Desde que comenzaran su andadura musical de forma oficial el 1989 con su "Alice in Hell" que no han parado de ir repartiendo Metal por el mundo. Vamos, que son como un Santa Claus, pero en canadiense y un poco más heavies. Son lo mismo... pero no son igual... Creo que no me estoy explicando nada bien... Bueno, que en realidad esto no es un grupo sino el vehículo de expresión musical de ese guitarrista llamado Jeff Waters, que nos presenta otra entrega, en su onda, con pocas novedades musicales, tan sólo cierta experimentación con las distorsiones de guitarra y poca cosa más; pero hay suficiente diferencia con sus anteriores discos como para que suene fresco.
Annihilator nunca ha sido un grupo de trayectoria lineal, nunca se ha repetido mucho y se ha ido moviendo dentro de los márgenes que les da ese Thrash bastante Heavy marca de la casa. En su penúltimo "Criteria For A Black Widow" Waters intentó reclutar antiguos miembros de la formación, cosa que hizo casi al completo, pero que por lo visto no acabó de funcionar, quedando el bajista Russell Berquist como único superviviente a la hecatombe sufrida durante dicho álbum y su magnífico sucesor "Carnival Diablos". Mención especial se merece el imponente y asentado Joe Comeau, que substituyó ya para el "Carnival..." al gran Randy Rampge, expulsado del grupo. Total, Randy únicamente intentó hacer uso de su legítimo derecho de asesinar a su jefe de filas y a su manager. O ahora que lo pienso... ¿eso muy lícito no sería, verdad?. Buen disco...
Ivan Sàez
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