Ya hemos comentado a cada crítica de este señor que tiene menos capacidad de
asimilar el concepto evolución que la oruga de la berenjena, y evoluciona menos
que el susodicho bicho.
Aún así, reconocimos con su anterior cd que por fin se había despejado el letargo al que mantenía
a sus fans, si es que le quedan, después de discos y discos donde sólo hacía que editar baladas para
cada dos o tres discos poder editar un recopilatorio de temas lentos. Pero por fin su “Tales of the
Crown” rompió esta vía muerta (al menos para los que nos gustaba su música), y volvió a la caña.
Con nuevo este disco, conceptual sobre el peinado de Terrana, sigue ese camino, es decir, evolución
cero, letras atractivas cero, aprovechamiento de músicos como Ferdy Doernberg o Mike Terrana… cero, pero más contundencia y un Johnny Gioeli en sus mejores registros.
Poco más que decir, se repite más que un bocata de sardinas con mermelada de fresa y ajo, pero los
que le seguimos desde hace años ya estamos acostumbrados a ello, al menos ahora no nos adormece con su
música.
Lluís
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