Estaba
yo ayer noche en uno de mis puntos álgidos en cuanto
a frikismo, después de visionar "El Condón
Asesino/Das Kondom des Grauens", película de serie
B alemana basada en un cómic gay underground también
alemán, y disfrutar de la lectura de la biografía
sexual de Nietzsche mientras de fondo sonaban Furvus... Mi
Yo freak se apoderaba del resto de mi ser, cuando recordé
que había un disco que por algún motivo no habíamos
querido pinchar en el programa de radio, así que lo
recuperé de entre los posa-vasos y con sumo cuidado
lo introduje en el equipo de música.. mis neuronas
revoloteaban esperando los primeros acordes.
Nada más empezar a sonar, me di cuenta que era el final
perfecto para una gran noche freak, un cantante con una voz
realmente peculiar, que no para de gritar mientras se aleja
del micro, dos guitarras que deben tener una compenetración
única para hacer canciones que, si les quitamos el
solo, se basan en dos acordes, es decir, a uno por guitarra,
y aunque lo penséis, no estamos hablando de un grupo
de punk, si no de metal.
Además, me arrodillé cuando el batería
podía hacer una canción entera con contratiempos
sin seguir para nada a la melodía, como hacer la siguiente
con un simple "chis-pún.....chis-pún".
Mis poros no emitían sudor, pues en su lugar salía
puro frikismo líquido, mientras mi mente no podía
entender tan geniales disparidades en las canciones de estos
artistas, cuando mi hermano pasó por delante de mi
habitación, metió la cabeza y dijo: "joder,
qué malos son estos tíos!", y fue entonces
cuando me di cuenta que realmente eran muy malos, y mis ansias
de llevar mi espíritu hacia un estado de pureza freak
me había nublado el razonamiento... creo que a partir
de ahora veré las películas en versión
original.
Lluís
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