Cuarto álbum, si mal no lo tenemos entendido, de este grupo de siete músicos procedentes de Croacia. Un grupo que practica un gótico sin demasiados arreglos, a no ser por las armonías de cuerdas tipo violines de las cuales se encarga una de las dos chicas del grupo. Podríamos decir que explorarían, musicalmente hablando, una senda similar de la que deambulan grupos como Evenfall o Entwine.
No lo hacen mal los músicos, pero lo que son las partes vocales, sinceramente, decepcionan tanto que acabas absolutamente hastiado. No estoy hablando de malas condiciones para interpretar, pero la voz de Marina Zrilic no conecta en ningún momento resultando el hecho de escucharla, un ejercicio de constante búsqueda del sentido al ritmo de la canción.
Los ritmos de guitarra y las atmósferas de los teclados, realmente, crean una buena colección de riffs, con los cuales se podría haber logrado canciones mucho más consistentes.
No estoy sugiriendo que Marina no sea la cantante adecuada para este grupo, pero, creo que tendría que reflexionar más sobre el hecho de cantar como canta. En una canción plagada de contratiempos, intentar cantar operísticamente siguiendo los ritmos de guitarra puede volver loco a cualquiera.
Poniendo un poco más de atención a pequeños detalles creo que podrían salir de la etiqueta de grupo del montón. Por el momento: recomendado solo para fans.
Devi
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