El Death Metal sigue en estado de gracia. Hay muchas bandas que en los últimos años han provocado un giro abrupto en lo que es el concepto de este estilo musical. Y cada día encontramos más grupos que siguen la estela de los que ya son clásicos en el género, como In Flames, Soilwork, Arch Enemy, Dark Tranquility o Children Of Bodom. Pero resulta curioso y agradable a la vez observar las aportaciones de las bandas primerizas.
Atsphear es un ejemplo de estos nuevos grupitos jóvenes que se inician en la movida extrema con un disco que a priori debería dejar mucho que desear aunque se le aprecien grandes dotes (no fisiológicas) algo escondidas y poco usadas. Pero sorprendentemente este no es el caso ni de Atsphear ni de su álbum de debut “New Line System”. En primer lugar, destacar que aparte de encontrarlo en las tiendas musicales habituales, es posible su íntegra descarga legal a través de su página web (todo un detalle y una particular forma de promocionarse). En segundo lugar, la producción es más que digna por tratarse de una banda que pretende abrirse camino con este compacto. Tercero; el resultado es excepcional, no se puede empezar mejor. Tenemos canciones que, siguiendo muchos de los cánones de la escuela sueca de death melódico, saben sonar frescas, novedosas, contundentes, cargadas de dureza y agresividad, y que se encuentran adornadas con unas líneas vocales realmente buenas y sorprendentes, en que los registros limpios y guturales saben encontrar cada uno su hueco para terminar de redondear el resultado final.
“New Line System” resulta que podría pasar sin demasiados problemas como el tercer trabajo de una de nuestras bandas suecas favoritas y líderes en el género. Pero resulta que Atsphear son de Madrid… así que… ¿no os acaba de resultar atrayente la idea?
Sergi |