Pocos nos daban la razón cuando en el 2000 aplaudimos la salida del “Afterlife” de Nocturnal Rites y lo consideramos como
el camino hacia el futuro de las bandas de Power Metal: una voz rasgada que no molestara ni por graves ni por agudos, y la
evolución musical hacia lo que llamábamos Metal Melódico pero que nadie sabía exactamente qué era sin que fuera acompañado de
power, neoclásico o progresivo.
At Vance no se quitaban de la cabeza el rollo neoclásico, y se agotaron sus ideas en tan sólo tres discos (grandes discos), pero desde el
2001, poco había que nos atrajera. Mats Levén intentó aportar su toque personal, pero era muy difícil ser comparado con la mejor etapa de Oliver
Hartmann, y el rollo musical no mejoraba.
Ahora tenemos a Rick Altzi a las voces, vocalista también de Thunderstone y Sandalinas entre otros, y que aporta esta voz rota y melódica, que aunque
no tiene problemas para efectuar subidas y bajadas, sí que musicalmente requiere de algo menos neoclásico o power y tender hacia lo más pura y simplemente melódico.
El resultado es notable, y aunque con temas como “Last in Line” realmente impresionantes (sobretodo para una banda que considerábamos ya muerta), el
resto no desmerece, y aunque no sean grandes canciones, sí que en una encuentras una muy buena melodía vocal, en otra un estribillo pegadizo, en
otra un acertadísimo riff, etc…
Así pues, At Vance vuelven a la vida con este segundo cd con Altzi a la voz y primero con un enfoque algo distinto.
Lluís
|