No sé, parece que la magia que tenia esta banda, esos discos que maravillaban
de principio a fin, melodías que te enganchaban de buenas a primeras y todo lo que
hace que una canción te toque tu ser interior, acabó con “Los Poetas Han Muerto”.
Después de ese magnífico disco parece como si se hubieran despistado, como si se les hubiera extraviado
la fórmula mágica de esas canciones. Me recuerda a un capítulo de Friends, donde tienen los ingredientes
que usaba la tía de Joey para hacer las mejores galletas del mundo, pero no saben qué ingredientes usar
ni en qué proporción.
Avalanch tienen la calidad, tienen la imaginación, tienen la capacidad de crear (esto último algo poco
común aunque no lo parezca) y tienen la visión de lo que quieren hacer y de cómo lo quieren hacer. Pero
llevan tres discos que no encuentran la combinación exacta que les devuelva esa magia.
En su anterior “Muerte y Vida” probaron con más fuerza, incluso con alguna voz gutural, en cambio, este
“El Ladrón de Sueños” toma el camino opuesto, mucho más melódico, una base rítmica muchísimo más apagada, recordándonos el cambio que recientemente han sufrido 30 Seconds To Mars, y todavía más con ese gusto por U2 que ya han demostrado anteriormente.
Es un disco mucho más melódico, más actual (cosa de agradecer), con sonidos que nos llevan a pensar
en el rock alternativo canadiense, todo ello sin perder la huella de identidad única llamada “Avalanch”.
Pero como en sus dos anteriores discos, son buenos discos, suenan magníficamente, la intención y la
evolución son remarcables, el atreverse con esos nuevos sonidos es encomiable, pero volvemos a tener
un puñado de buenos temas, que pasarán a nuestros recopilatorios, pero no a nuestra memoria personal
como grandes temas que llegaron a tocar nuestra alma.
Lluís
|