Haber nacido en Göteborg, ser un apasionado del metal y querer formar un grupo,
suponemos que tiene algunas ventajas pero también cuenta con algún que otro inconveniente.
Avatar, es una de las últimas bandas surgidas de la prestigiosa factoría del death metal
melódico sueco. Al contar con todos los condicionantes que señalábamos anteriormente,
disponen de ventajas como la de ir acompañados de una etiqueta de prestigio con la que vender su música,
etiqueta que les vendrá impuesta tanto si quieren como si no. También cuentan con la ventaja de tener a los
grandes maestros del género al lado de casa, cosa que les permite establecer algún que otro lazo y alguna colaboración puntual. Adentrándonos en el apartado de las desventajas, nos encontramos con que el death melódico actualmente se encuentra en un segundo plano después de la fuerte y masiva irrupción del metalcore y la segunda, es que las comparaciones con los grandes maestros del género, aunque odiosas, siempre estarán presentes.
Avatar, con este segundo Lp, topan de caras con las dos caras de la moneda. Pueden ser
considerados legítimamente sucesores del legado Gothenburg, pues cuentan con el sonido, la energía y la
actitud que definieron este género; por otro lado la sensación general de “Schlacht” es que le
falta un punto para llegar a situarse en una posición de privilegio dentro de este género musical.
Las composiciones, aunque buenas y magníficamente ejecutadas se encuentras faltas del correspondiente
gancho que haga que se nos queden fijadas en la memoria y nos las convierta en algo propio.
La sensación es que lo mejor de Avatar está por llegar.
Ivan Cateura
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