CRITICAS DE CDS

Azeroth
Título Azeroth
Sello NEMS

Genial álbum de esta banda argenta que nos ha sorprendido en muchos sentidos y nos ha hecho tener esperanzas para un género que creíamos agotado en sí mismo, el Power (sí, ya sé que ellos se autodefinen como Metal Melódico, pero es distinta la adjudicación de géneros en Europa y Sudamérica).

Vamos por partes que hay mucho que decir de este disco... Azeroth lo componen Maria Eugenia Ricciardulli a la batería (hace poco alguien en el programa soltó que jamás una chica podría tocar la batería como lo hacen los varones... el mismo que se tragó sus palabras al oír este disco, no se trata de un Dave Lombardo, pero porque ese es de otro mundo), Fernando Ricciardulli al bajo y Juan Manuel Villagra a la guitarra (los dos compositores de los temas), Oscar Castro con seis cuerdas más, Diego Valdez a la voz y Albano López a los teclados. Aún así, en la grabación del disco los teclados fueron a cargo de Fernando, la posición de Oscar Castro la ocupaba Julio César Marcus y la voz la pusieron Christian Bertoncelli (Imperio y ex -Horcas, impresionante mejora en poco tiempo) y Adrián Barilari (Alianza y ex -Rata Blanca, quien ya no necesita mejorar nada... en cuanto a la voz), pues venían de echar a su anterior cantante por disconformidad con sus "performances"... no nos hemos atrevido a preguntar qué tipo de "performances" eran.

Entre tanto movimiento de gente pudieron componer algo que demuestra que el Power no sólo tiene que evolucionar repitiendo los mismos discos de forma más o menos rápida... Letras crudas y con sentimiento (lo hicieron también los alemanes Chinchilla hace poco, pero con una música demasiado típica), unos temas muy potentes que se alejan de la típica concepción "happy" que arrasa Europa (aunque en temas como "La Salida" y "Historias de Hoy" se acercan bastante a las melodías felices que predominan en nuestros tiempos), con una fuerza increíble dada por la velocidad y contundencia de la base rítmica, unas guitarras poco pesadas, y esas dos geniales voces de Christian y Adrián. Este último nos demuestra que no pasan los años para él y se exhibe tanto en "Agonía" como en "Esclavo del Tiempo", al final de la cual no parece que le vayan a salir los pulmones por la boca, sino todo él entero, impresionante tema que empieza con un amago de medio tiempo y nos deja tumbados en el suelo de la potencia que desprende, al igual que la ya citada "Agonía" y la cantada a dúo "Campaña al Desierto" de forma magistral (no nos los imaginemos como "choperos"... aquellos que salen dos cantantes al escenario con movimientos de zombies y empiezan a saltar y cantar "chop chop!") que enseñan cómo no hace falta bajar el tono en la canción y subirlo en los estribillos, simplemente, se alternan las frases y cantan el estribillo juntos.

Y para romper todo esto, una especie de poema recitado sobre música tradicional irlandesa llamado "El Fin"... momento para respirar y soltar un "joder qué pasada!".

Simplemente un álbum genial surgido de la genialidad de unos argentos que han aportado ideas y originalidad, y han demostrado que con la fuerza que desprenden sus temas no necesitan esas melodías felices tan repetidas y machacadas que usan tantas bandas de Power Metal actuales porque no disponen de esa imaginación para componer ni de esa fuerza para tocar como lo hacen Azeroth en este primer trabajo homónimo.

Lluís Batlle

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