No tardé mucho tiempo
en darme cuenta de que Balance of Power era un grupo a tener
muy en cuenta en la escena del metal melódico-progresivo.
Me agradan, sí, sobretodo su tan completo "Ten
More Tales
" que me hizo reconocer que esta banda
tenía casta. Buenos músicos, un muy buen cantante
y una clase asombrosa a la hora de crear melodías y
canciones. Muy buen gusto y sobretodo magnífica puesta
en práctica.
Pero parece que estamos destinados a romper con lo que nos
gusta, como si se tratara de una novia a la que quieres mucho
y decide dejarte, según ella por amor, porque se siente
demasiado querida y no puede controlar la situación
(cuando dos meses antes se te quejaba de lo contrario). Lance
King ha dejado la banda y ha decidido seguir con el trabajo
que paralelamente llevaba con su discográfica y es
sustituido por John K (que sería como el de la película
pero cambiando la Q por la K, en plan punky).
La música sigue a un nivel impresionante pero la voz
es demasiado semejante a la de Geoff Tate (Queensryche) con
frecuentes tonalidades a lo James LaBrie (Dream Theater).
El carisma y gancho que las canciones de Balance of Power
poseían con Lance King ha disminuido considerablemente,
ya sea por la nueva incorporación vocal que no dispone
de esa facilidad de conexión que Lance tenía,
o porque el conjunto de los temas que componen el disco son
más bien demasiado pausados y monótonos.
No me simpatiza el cambio en la voz, como tampoco me convence
este disco, aunque no me cueste reconocer que el nivel musical
sigue siendo el que nos han venido ofreciendo desde sus inicios.
Sergi
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