CRITICAS DE CDS

Bal-Sagoth
Título The Power Cosmic
Sello Nuclear Blast

Sin ningún tipo de dudas esta gente del Yorkshire inglés (como lo son también  Paradise Lost y  My Dying Bride, por ejemplo) han mejorado muchísimo respecto a su anterior trabajo, “Battle Magic”, con el que cerraban  su primera trilogía.

Considerados como uno de los baluartes del “War metal”, han metalizado de forma considerable su sonido, dando una mayor importancia a las guitarras ante lo que antes era un omnipresente teclado (que incluso a veces daba risa) y han hecho que la batería suene de forma realmente potente, mientras que en “Battle Magic” era tratada como un simple acompañamiento al resto de elementos.

Todo esto de darle una importancia mayor o menor a los instrumentos respecto a lo que es más usual en un grupo de metal quizás viene dado por el hecho de que es un grupo del todo insólito dentro de esta escena y que no sólo por sus extraños conceptos tenía que ser.

Siguiendo con la comparación con ”Battle Magic”, dentro de este “The Power Cosmic” hay algún tema que se parece al su “The dark liege of chaos is unleashed at the ensorcelled shrine of Azura-kai (The splendour of a thousand swords gleaming beneath the blazon of the Hyperborean Empire Part II)”, aunque afortunadamente para los que nos dedicamos al mundo de la radiodifusión esta semejanza no lo es en cuanto a lo largo del título, sino más bien referente a la creación de ambientes “guerreros”, pero que, com decía antes, estos a veces resultan un poco ridículos. Es este afán de ser diferentes del resto el que hace de los Bal-Sagoth un grupo curioso y que su vez muestran un cierto infantilismo en  sus conceptos astro-mitológicos de qué sé yo qué tradición pagano-religiosa de la sociedaa tardo-antigua en la retractación de su war-metal, lleno de ideas ultra-innovadoras que ni ellos mismos se deben creer.

Pero básicamente han mejorado o, mejor dicho, madurado con “The Power Cosmic”, cosa notable en temas como “Callisto Rising” o “The voyagers beneath the Mare Imbrium”.  Continúa la lucha del amigo Byron contra las fuerzas del mal (o del bien, ves a saber) que rondan por su imprevisible mente.

Ivan Sàez

< Volver al índice