Teniendo en cuenta el título del álbum, no creo que nadie se pueda imaginar que el batería vaya a ponerse a tocar como Mike Portnoy o alguno de los guitarras a emular al mismísimo Steve Vai.
Si querían con este título realizar una declaración de ideas, creo que han dejado bastante claras las intenciones del grupo en este su tercer trabajo de estudio.
16 canciones para apenas media hora de duración del disco. Energía, potencia, el cantante, que por cierto, es el campeón de Dinamarca de un concurso de beber cervezas, no para de aullar en todo el álbum, riffs harcore de la vieja escuela, letras comprometidas, nada que nos pueda sorprender pero con la vitalidad y las ganas que hacen de Barcode una banda que, si reafirma en directo lo que aquí nos ofrecen, más (si se quiere), una ligera colaboración del público asistente, encerrándose un par de horitas en un bar, para solidarizarse con el cantante, en el exceso de ingestión de sustancias líquidas espumosas, para así ponerse a tono, pueden ser dinamita pura.
No es un álbum para un público en general, más bien es para ponerlo en el coche a todo volumen y salir a destrozar todo el universo a tu alrededor. Para los no entendidos en el tema puede acabar siendo una sucesión de repeticiones constantes, puesto que el cantante no te variará de tonalidades ni los riffs se harán de más de 4 acordes.
Pero Barcode saben desgranar los temas, y las buenas ideas, haciendo de este "Hardcore" un buen disco para tener en cuenta.
Devi
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