Markus Grosskopf (Helloween), Peavy Wagner (Rage), Marcel Schirmer
(Destruction) y Tom Angelripper (Sodom). Cuatro hombres y cuatro bajos. Markus
Grosskopf lidera su nuevo proyecto con la idea de que en su disco no aparezca ninguna
guitarra.
“Hellbassbeaters” es una revelación de aquellos que con su instrumento quedan relegados
habitualmente en un segundo término, escondidos tras la estela de las tan queridas guitarras. Pues
aquí no, el ritmo y los solos van a cargo de cuatro individuos (más muchos otros invitados) suficientemente
conocidos en sus bandas originales. Y la propuesta es interesante, a la vez que extraña. Está claro que el
sonido no es el habitual y que en muchas ocasiones se echan de menos las seis cuerdas, pero el rebelde
mensaje de “bajistas al poder, aquí estamos y os mostraremos lo que podemos hacer” queda suficientemente
claro y la ejecución y el resultado final es digno de ser escuchado.
Las aportaciones a la batería de André Hilgers (Rage) y Stefan Arnold (Grave Digger)
junto a las vocales de Apollo Papathanasio y Jesper Binzer, son pura anécdota, y un complemento más
a la masiva presencia de seguidores y amantes del mástil de cuatro cuerdas que forman esta innovadora idea
de Markus Grosskopf.
Sergi
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