Vuelve la banda Navarra de moda, y lo hace con un aire ligeramente
diferente al sorprendente "Eskuak Ukabilak", y al
potente y melódico "Libre". No se conforman
con copiar la fórmula, aunque puede que les conviniera
abrir un poco sus mentes con los ritmos de batería,
que se van repitiendo canción a canción desde
hace ya demasiados años. A parte de esto, no puedo
esconder mi debilidad por un grupo que es capaz de unir tantos
estilos y no parecerse a nada ni a nadie: si algo tienen Berri
Txarrak es sello propio. Superada la primera canción,
una simple anécdota introductoria, nos encontramos
inmersos de lleno en los riffs potentes característicos
del grupo, y las melodías pegadizas de un Gorka que
sin hacer grandes proezas con la voz, y evitando los gritos
afónicos que tan de moda están últimamente,
es capaz de transmitir emoción con unas líneas
vocales, de nuevo, impecables. A destacar el single, "Oreka",
bastante diferente a lo que nos tienen acostumbrados los amigos
Berri, y "Onak eta Txarrak", y "Gelanburria",
con unos de los mejores estribillos que nos ha regalado esta
banda en toda su carrera. Brindo por ellos.
Uri
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