Seguramente estamos delante del disco más esperado de los últimos tiempos. Cuatro años han pasado desde el "Nightfall in Middle Earth", teniendo que saciar nuestra sed con proyectos como Demons & Wizards o con la esperanza finalmente frustrada de tener en la película "El señor de los anillos" la banda sonora a cargo de los alemanes. Bueno, la verdad es que para saciar nuestra sed es cierto que alguna que otra cervecilla ha caído, tampoco iremos ahora a negarlo.
Desde luego "A night at the opera" no es un título de disco que se pueda relacionar rápidamente con el grupo teniendo en cuenta su discografía hasta el día de hoy. Lo primero que se me pasó por la cabeza fue la idea de que ese título fuera el reflejo de un cambio en el estilo de esta banda germana e incluso llegué a pensar que nos encontraríamos con cualquier cosa grabada para complacer a los fans más impacientes. Pero después de escuchar este disco he podido confirmar que lo de tomar el pelo no es el estilo de los de Hansi que han vuelto como sólo los mejores saben hacer: con una obra de arte. Musicalmente sigue bastante la base marcada en su anterior disco, con esas canciones estructuralmente complejas, mejorándolo notablemente en calidad y doblándolo en velocidad. La mayor presencia de la batería (que hace un más que buen trabajo y que por primera vez en 15 años podemos apreciar su doble bombo que hasta ahora se venía escuchando fatal), los magníficos coros (algunos italianitos que creen que en este aspecto van sobrados todavía tienen mucho que aprender) y la importancia que toma la melodía rítmica de las guitarras durante todo el disco, hacen que el oyente reciba distintas sensaciones al mismo tiempo, sensaciones que van de la belleza instrumental hacia la energía de un disco poderoso marcado por el único sello posible para estos casos como es el de Blind Guardian. El papel de Hansi Kürsch a la voz es también excelente, aunque este trabajo deberá rematarlo en directo, que es donde uno demuestra lo que realmente vale.
Resumiendo: excelente trabajo de los magos (no precisamente los de Oz) que vuelven a demostrar que los años no pasan para todos de la misma forma en el mundo de la música y que cada disco es un paso más hacia una constante evolución y perfeccionamiento de un estilo propio y único en el mundo del power metal.
Sergi.
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