Podríamos decir aquello de "esperadísimo nuevo cd de los alemanes" y todo eso. pero
ya hace años que dejamos de esperarlo, que si ahora no está bien de la voz, que si ahora
está ocupado con otras cosas, que si ahora no es buen momento. Ahora que el calvo de Tele5 se
ha pasado a la Sexta, esperemos que la gente de El Reno Renardo retoque su hit veraniego
de "Hasta la Polla" y ya de paso incluya una referencia a la espera para este cd.
Pero vamos a comentar el disco en sí, o más que en sí, en su pasado, puesto que Blind Guardian hacen
como si estos casi 5 años hubieran sido una ilusión, los profesores se presentan ante su aula de alumnos
cual Fray Luis de León con su mítica frase "Como decíamos ayer", sentencia que dejó ir después de, curiosamente,
casi cinco años en la cárcel por orden de la Inquisición.
El sonido es fantástico, los detalles incontables y excelentes todos y cada uno de ellos, pero es
un cd anacrónico, que si no fuera por ese magnífico sonido, podríamos ubicar perfectamente en la segunda mitad
de los 90.
Además, no encuentro ningún tema a la altura de un "Valhalla", un "Ashes to Ashes", un "Another
Holy War", un "Mirror Mirror" o tantos otros temas de Blind Guardian que nos han hecho vibrar a lo largo de
nuestras vidas, parece que se han concentrado tantísimo en los detalles y las orquestaciones que han olvidado
buscar el corazón de la canción, y te deja un poco la sensación de que podrían perfectamente ser caras B que han
decidido mejorar y pulir hasta el último detalle, pero que no tienen la esencia de una gran canción.
Hay que reconocer que la segunda mitad del cd se concentra algo menos en tanta sinfonía, y mejora
en esa mezcla tan precisa que les hace únicos de melodía y épica, pero en esa segunda mitad también nos hablan
de qué hacer cuando se pierde una batalla, pero no hablan de actuar de forma inteligente, admitir la
derrota, y retirarse para dedicarse a otra cosa cuando ves que tu momento pasó y la gloria quedó atrás, no
es el momento para luchar, es el momento para recordar las victorias entre compañeros de batalla, con la copa en
una mano y una bella mujer en la otra.
Lluís
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