Bueno, podríamos resumir
la crítica poniendo "un disco más de rock'n'roll
guarro a más no poder", quedarnos más anchos
que la cuenta bancaria del Bill Gates e ir a por la siguiente
crítica, pero para que no sea más grande la
foto que el texto, vamos a decir un par de cosillas sobre
este nuevo disco del señor Taneli Jarva.
La primera es ver cómo sorprendentemente se han currado
por fin un disco entero, ya sabemos que no estamos hablando
de death técnico ni de metal progresivo-neoclásico,
por lo que no destaca la técnica instrumental, pero
sí que esta vez tenemos un disco como tal, es decir,
no sólo un par de canciones decentes entre un puñado
de paja, como venían siendo los discos de The Black
League.
No sé si el conseguir este resultado ha venido propiciado
por el acercamiento de su sonido al de unos Motörhead
(por cierto, de forma descarada), pero el resultado es bueno
y más variado que un disco de Lemmy & secuaces.
Disco especialmente indicado para las gélidas noches
de invierno donde para pasar el frío te juntas con
los colegas, muchas botellas de alcohol y algunos muebles
susceptibles de ser destrozados antes del amanecer...
Lluís
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