La saturación que padece el mundo del metal en todos
sus sub-géneros nos obliga, cada vez más, a
depurar al máximo en las críticas los comentarios
positivos hacia cualquier grupo. Eso es debido al afán
inconsciente de las discográficas que creen rentable
hasta el lanzamiento de un disco en el que se oye un perro
mascando teclas de piano.
Por fortuna, de vez en cuanto nos encontramos con álbumes
en donde predominan las buenas melodías y la capacidad
de crear "historias" interesantes. Caliban son un
excelente ejemplo de ello. Teniendo en cuenta el auge de un
Nu-metal que ha hallado el camino perfecto entre la agresividad
y la melodía, y que cada vez existen más "clarividentes"
que se apuntan a lo que creen un éxito seguro de sus
posibilidades, este grupo suenan sinceros y frescos. "The
Undying Darkness" contiene una sucesión de golpes
en tu aparato auditivo que no por ello dejan de ser agradables
a su impacto. ¿Difícil de lograr? Ellos lo han
conseguido.
Devi
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