Después de darse a conocer con su segundo disco "Madness", los alemanes Chinchilla vuelven a probar suerte con este tercer disco. Sí, sí, son alemanes y se llaman Chinchilla. Así de golpe es algo que impacta y descoloca un poco, pero también es cierto que original es, al menos más que si se hubieran puesto Warriors of Steel o cualquiera de esos nombres que ahora tanto se llevan en esto del power metal. De todas formas, por mucho que lo intento, no consigo imaginarme un concierto de este grupo en su país natal con 3000 alemanes coreando este nombre. No sé, se me hace raro, que queréis que os diga.
La verdad es que no aportan mucha cosa nueva al género, pero ni mucho menos es un disco más entre tantos, sino todo lo contrario. Podríamos compararlos con sus compatriotas Edguy, aunque individualmente éstos últimos tienen mejor técnica y están mucho más rodados. A la voz aparece un tal Thomas Laasch, que viene a ser como Sammet pero con la voz un poco rasgada, y que deja una muy buena impresión a lo largo de todo el disco.
Temas con gancho y melodías pegadizas, al estilo Axxis pero con doble bombo, es lo que nos encontramos en este "The last millenium", con "War machine", "Demons we call" y "Father forgive me" como temas a destacar, aunque el buen nivel se mantiene en todas las canciones del disco. Así pues muy buen disco de estos alemanes de momento poco conocidos que si siguen así daran mucho de qué hablar en el mundo del Power Metal Melódico.
Por otro lado, después de mirar (tengo que reconocer que muchas veces) la portada del disco me veo obligado a hacer una reflexión que me provoca alguna que otra duda existencial: ¿Alguien ha visto alguna vez a un ángel? ¿Son realmente así? Porque entre este y el que aparece en "El ángel caído" de Avalanch... vaya tela con los angelitos... o mejor dicho... vaya tela con las angelitas! Quizá sí que tendré que empezar a plantearme el tema de la fe y encomendarme a Dios a ver si con un poco de suerte me envía una mujercita alada como éstas.
Sergi.
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