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ZZZZzzzzz zzzzz
zzz...... uhm??!!¿?¿!*? ah! La
crítica..... de esto..... trepidante
compacto de una potencia impresión.....
ah no, que es el directo de
Cinderella.....
Cinderella,
otro de los míticos grupos de los 80 que
quieren demostrar que aún están vivos,
y si esto es estar vivo.....
Es un directo
que si no fuera porque se oye de tanto en
cuanto alguna guitarra eléctrica,
dirías que es un acústico de algún
grupo de kumbayás formado por peña de
70 años o más.
Una selección
musical de temas lentos o medio tiempos,
intentando revivir aquellos temas que los
llevaron a la fama, pero se han olvidado
que no sólo las baladas nos llegaron
dentro, álbumes como el Long Cold Winter
con temas salvajes de blues revolucionado
y distorsionado mezclado con Hard Rock
nos fascinaron cuando aparecieron.
Hubiera sido
fantástico encontrar un directo con
estos grandes temas de Cinderella que
tanto nos hacían vibrar, pero no ha sido
así, los años han pesado más que los
quilos, y Cinderella demuestran sólo
poder ser la sombra light y descolorida
del gran grupo que habían sido, en
teoría hay temas rápidos mezclados
entre tanto tema lento, pero la potencia
se la dejaron a finales de la década
pasada, y estos teóricos temas rápidos,
no se diferencian de entre el resto
de...... de entre los restos.
La voz de Tom
Keifer sigue tan rota como siempre, pero
se oye de fondo, en la lejanía.... no es
esa voz que te dejaba clavado en la silla
cuando rompía por encima de los primeros
acordes de guitarra de las canciones.
La guitarra
sigue manteniendo ese sonido cercano al
blues, pero en mi ordenador también
puede reproducir ciertos sonidos, pero si
quien mueve la púa ha perdido todo el
carisma y chispa, se nota y afecta al
desarrollo de los temas.
Es un buen
disco si tienes insomnio y te gustan
Cinderella, en cualquier otro caso, mejor
evitar escucharlo, sobretodo antes de
salir de farra, porque te puede dejar
aburrido, deprimido y sin ánimos ni para
levantar la jarra de cerveza.
Aún siendo
algo cercano al Metal Progresivo, ya
hemos dicho que también es algo bastante
comercial, incluso los teclados se
aproximan mucho en algunos momentos al
sonido de Jean Michel Jarre. Las
melodías de guitarra son fluidas y
digeribles, combinadas con una guitarra
rítmica bastante pesada, la batería y
el bajo combinan con una y otra, y se
pueden mostrar rápidos como las
melodías o lentas y pesadas siguiendo la
guitarra rítmica, a pesar de todo, se
tiene que decir que estas combinaciones
son constantes, como los cambios de ritmo
en medio de las canciones, y que la
velocidad a la que nos referimos no es la
velocidad de Helloween en el Walls of
Jericho, sino algo más tranquilito. De
todo esto acaba resultando un sonido
suficientemente particular y propio.
Una curiosidad
para acabar, el título del disco está
repartido entre la portada y la galleta,
es decir, que no sale entero en ninguna
de las dos bandas sino que lo empiezas
leyendo en la portada y lo acabas en el
compacto propiamente, diferente. Lluís Batlle
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