Los más puritanos en cuanto a música se refiere, encontrarán en el Metal Progresivo el clímax que les
une al Olimpo de las sensaciones únicas y especiales. Todos ellos tendrán a unos Dream Theater y Symphony X como sus
propios Dioses, unos seres inalcanzables que sin demasiado esfuerzo son capaces de dirigir el planeta con su música de
técnica y grande calidad. Y es por culpa de estos Dioses que a veces no se tienen en cuenta otro tipo de bandas que tras su
estela, intentan subir aunque sea un par de escalones de ese Olimpo. Es más, muchas veces esas bandas de “segunda o tercera
fila” son tenidas en cuenta simplemente para despotricar de ellas porque tenemos la puñetera manía de compararlas con las
dos grandes por excelencia.
Sí que es cierto que “Isolate” contiene en algunos temas algún riff o detalle que te recuerda directamente a Dream Theater
(lo que está claro son sus influencias) y a los desaparecidos Balance Of Power, pero la música de Circus Maximus en
general, intenta seguir su propio camino, con temas más bien cortos por tratarse de Metal Progresivo, y un virtuosismo
controlado (o limitado). Ningún músico destaca por encima del otro; este quinteto de Noruega han trazado una línea
horizontal que ninguno de ellos intenta cruzar sin ir de la mano del resto de la banda.
“Isolate” es el segundo álbum desde que esta joven banda se instauró hace un par de años, y si bien es cierto que no ha
habido progresión ni avance ninguno respecto a su debut “The 1st Chapter”, sí podemos decir que este segundo trabajo es su
consagración, dentro siempre de la segunda/tercera fila de bandas que practican el género. Les falta apostar claramente
por ellos mismos, creérselo y fabricar un disco que realmente llame la atención del oyente y le de la vuelta a la
tortilla a su suerte.
Sergi
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