Si lo que
pretendían este quinteto mexicano era
traer la oscuridad a nuestras vacías y
divagadoras almas lo han conseguido con
creces. Pero no se trata de un disco de
Black o Doom metal de esos que corren
tantos por ahí últimamente. Se trata
más bien de un disco hecho para (y
supongo que por) amantes del género
padre que es el Gothic rock, de ese que
popularizaron en los ochenta gente como
Bauhaus, Love & Rockets y Sisters of
Mercy, por nombrar algunos. Lo que
ocurre es que si la descripción del
grupo fuera tan fácil... no tendría
ninguna gracia ni explicarlo aquí ni el
grupo en sí. Así que vayamos al meollo
de la cuestión, y es que resulta que
estos manitos han conseguido
sobrepasar el listón tecnológico que
aquellos pusieron a este decadente estilo
y no sólo eso, sino que lo han
conseguido sin dejar de sonar muy
actuales.
La guitarras distorsionadas apenas de
dejan ver a lo largo de la hora de buena
música que nos ofrece El Clan,
todo son punteos y un sobrio teclado
atmosférico para dar la oscuridad
posible a unos temas presididos por la
personalísima voz de Hugo Grob, a
destacar en Furia, Odio
y Cada vez más frío. La
formación de los aztecas se completa con
Raúl Zavala al bajo, Víctor Mendoza a
la batería, Guillermo Clemente a los
teclados y Jaime Chávez a las guitarras.
Por cierto, bonita portada la de Martyr. Ivan Sàez
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