Nueva entrega de los norteamericanos liderados por la mayor pesadilla jamás
imaginada por un peluquero, Claudio Sánchez. Y como se puede deducir del título, nos
encontramos ante esta segunda entrega de esta especie de opera metal progresivo-psicodélica
que trata de la familia, los asesinatos y el Apocalipsis, que otra gente resume como anécdota
de la cena en que conoció a los padres de su actual mujer, pero que Coheed & Cambria han
querido extender en forma musical.
Como sucediera en la primera parte, y dado el formato operístico, encontramos demasiados temas que en un cd
normal
serían de relleno, y que aquí son usados como puente entre escenas, y qué queréis que os diga, mientras yo
no pueda ver todas estas óperas plasmadas en un escenario, a mí que me den los temas buenos y el resto que se
los guarden para ellos.
Eso no significa que sea un mal disco, sino que, como todas estas óperas tan de moda, el tempo general del cd
es demasiado lento y, como hemos dicho, con demasiado relleno. Pero si nos centramos en las composiciones más
destinadas a ser canciones como tales y no parte de una concepción general en plan obra maestra, estos temas
son, como en los últimos dos cds de C&C, simplemente magníficos. Un virtuosismo instrumental que le da el
toque mágico final a unas canciones que parecen pura inspiración, llevadas por la característica voz de
Claudio a terrenos innovadores y originales, y en los tiempos que estamos, eso no tiene precio. Eso sí,
pagaríamos más y más a gusto si hubiera más cantidad.
Lluís
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