A veces pienso cómo puedo criticar a alguien que teloneaba
a The Doors destripando gallinas antes que yo naciera, pero
otras veces, cuando tienes un buen disco suyo en tus manos,
te sientes hasta orgulloso de poder hacerlo.
Éste es el caso de este nuevo trabajo de Alice Cooper,
un buen disco y sorprendente a la vez, pues ha detenido su
evolución musical, no sé si momentáneamente
o no, para echar la vista atrás (¿de ahí
el título?) y dar un repaso a su carrera musical. Pero
este repaso no lo hace con un Greatest Hits, como sería
lo más fácil y lucrativo seguramente, sino que
con la honestidad musical que siempre le ha caracterizado
(siempre ha tenido una evolución clara y consistente,
y nunca ha hecho eso de "ahora me paso a la música
alternativa porque es lo que siempre he deseado hacer, no
porque sea lo que más se vende en estos momentos"),
nos ofrece temas nuevos aunque con sonidos que repasan todas
sus épocas.
Hay un poco de todo: temas con un sonido distorsionado pseudo-industrial
como lo que venía haciendo últimamente, aunque
sin la base tan pesada; muchos temas rockanroleros que según
los riffs o las melodías nos llevan a los 70 o a los
80, hay paranoias mentales como "This House is Haunted"
que nos recuerdan épocas del "Welcome to my Nightmare"
o los más surrealistas influenciados por Dalí
del "DaDa".
No se excede por ningún lado (excepto quizás
demasiado rock y poco metal), y aunque no haya ningún
hit que le devuelva a puestos comerciales que ocupó
antaño, ni ninguna balada que tenga ese gancho que
tenían en los 80, me descubro ante el señor
Vicente y este original repaso a su carrera, sincero y honesto
por encima de todo.
Lluís
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