Hay cierta señorita,
que si lee esto se dará por aludida, más o menos
seguidora de lo que estas insanas mentes hacen con la música,
que se queja a menudo de que el Thrash no tiene suficiente
cabida en nuestras ondas o nuestras líneas. Jod
(!!),
si este mald
(!!!) disco no es pu
(¡!!#$!!)
Thrash Metal que venga el mismísimo Tom Fuc!?@#!ng
Araya y que me arranque el forro de los coj
(&%!!!??!!@!!)
a mordiscos.
Según escuché este disco por primera vez no
pude resistir la tentación de pincharlo una y otra
vez. Los chilenos de Criminal han encontrado su filón
en el buen hacer, sin necesidad de inventar nada: temas con
tempos variados, cambios de ritmo, cadencias pesadas que se
vuelven de una agresividad que da miedo, llegando a rozar
en algunos momentos el Brutal Death o incluso el Black Metal
de corte más clásico. La grabación es
absolutamente profesional, las voces harto expresivas y la
producción, dado el estilo, rica en matices, con generosos
arreglos de guitarra y algunos guiños tecnológicos
acordes con los tiempos que corren. Mención aparte
merece el batería del grupo, Zac O'Neil siguiendo la
escuela de los mejores del género como pueden ser Gene
Hogland, Dave Lombardo o Igor Cavalera y que no sólo
toca como un poseso sino que, además, tiene algunos
detalles que te dejan estupefacto (que no estupefaciente
).
Redescubriendo el Thrash Metal.
Ivan Sàez
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