Parece que la discográfica Dockyard 2 se postula como la nueva referencia para bandas de corte clásico, y después del verano nos está inundando
con bandas que se mueven entre el metal melódico y el power metal.
Crystallion son otra de esas bandas que se les nota que querrían hacer power, pero como hace tiempo que los agudos rompe-tímpanos no se llevan, pues
rebajan la potencia de la batería y consiguen que el cantante rebaje los tonos (normalmente después de muchas sesiones de electro-terapia con una batería
conectada a los testículos de su vocalista que emite una descarga al llegar a ciertos tonos, aunque es especialmente difícil dado que sus testículos suelen
haber sido extirpados para poder cantar en esos tonos, o tantos años con pantalones de cuero dos tallas inferiores los han hecho insensibles).
La cosa es que se nota demasiado que Crystallion han compuesto como banda de power, y al llegar al estudio han grabado como banda de metal melódico.
Unas melodías que te hacen esperar el “yieeeeeeeehhhh” que no acaba de llegar y unos estribillos que no tienen sentido sin un coro épico y que en su lugar
canta Thomas Strübler resignado a hacer lo necesario para mantenerse en la moda del momento que más se acerque al querido power.
Poca gracia y menos interés desprende este cd, aunque hay que reconocerlo, si lo hubieran grabado como power metal ahora les estaríamos insultando y
dejando mucho peor.
Lluís
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