Dalriada siguen con su prolífica carrera, y con este folk metal que nos sorprendió
cuando se llamaban Echo of Dalriada, con esa potencia, esa voz gutural fantásticamente
combinada con la dulce voz de Laura Blinder.
Este nuevo disco mezcla temas regrabados de su primera demo con bastantes poemas musicados de uno de los
considerados grandes de la poesía húngara, János Arany. El hecho de que Dalriada se hayan mantenido fieles
a sus orígenes y sean de las pocas bandas que cantan en húngaro, les ha facilitado el que no haya
contrastes entre este disco y los anteriores.
Lo que pasa es que básicamente el problema está ahí, que no hay contraste alguno. Tenemos melodías que
nos suenan demasiado a los anteriores discos, y siendo una gente que van a disco por año, entre
que no se dan tiempo a sí mismos para una mínima evolución, ni a nosotros a tomar distancia entre
disco y disco, pues puede pasar que el disco que más has trabajado de arreglos, adaptar poemas, buscarles
la musicalidad, etc… acabe resultando en un disco que poco te ofrece ante lo que te han venido ofreciendo
cada año.
Me considero un buen seguidor de la banda, es de esas bandas que siempre apetece escuchar o incluso
pinchar en el programa de radio aunque no sean novedad, pero sinceramente, me ha aburrido bastante
este cd, no sé si por la reiteración de melodías, recursos y combinaciones entre voces, o porque se
han visto limitados tratando con letras ya hechas en lugar de poder jugar con letras propias y adaptar
su musicalidad a la de la música, o simplemente han llegado al límite de sus posibilidades creativas, pero
sea lo que sea, este disco significa un gran bajón en su, hasta el momento, ascendente carrera.
Lluís
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