Cuatro años después de su pasable aunque no del todo mal disco "Black Aria II" nos
llega este "Deth Red Sabaoth" en un intento de volver a un dark metal propio del
auto-proclamado ángel caído sobre la tierra.
Pues bien, no sé cómo andará de fuerzas en su faceta de ángel caído, porque si son las mismas que
tiene como músico, cualquier gato de calle desnutrido y debilucho podría bajarle los pantalones y darle por
donde yo me sé.
Disco musicalmente mediocre que se hace imposible de escuchar con un Glenn Danzig incapaz de hacer
una mínima melodía, de transmitir un fugaz intento de sentimiento, o de hacer algo que no sea el más
absoluto ridículo.
Le dejé pasar cuando se nos fue para lo electrónico, cuando se dedicó a hacer patéticos papeles de demonio
en pelis para olvidar, pero joder, que cante.
Para que os hagáis una idea, vamos a describir los tres tipos de sirenas de ambulancia que existen:
- La tri-tonal, aquella que hace "bu-ri-rup, bu-ri-rup, bu-ri-rup"
- La bi-tonal, la típica de "niiiiii-noooooo, niiiiiiii-noooooo"
- Y la chillona, aquella de "uuuuoooooOOOOOOAAAAAAAaaaaaa"
Pues bien, tomamos como ejemplo esta última, y la cortamos por la mitad, nos quedamos con
el "uuuuuoooOOOOO", pues bien, del principio al final del disco, es todo el
repertorio melódico de la voz de Glenn Danzig, una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez. quien se
escuche el disco de una tajada y no se pregunte porqué no se ha suicidado antes de terminarlo, por favor, que
me explique cómo lo ha hecho.
Lluís
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