El ser
humano evoluciona, para bien o para mal.
En literatura, por ejemplo, Stephen King saltó a la
fama con relatos inquietantes como Carrie o El Resplandor,
pero también ha sabido reinventarse a sí mismo
escribiendo deliciosas historias que lo alejan del género
que lo hizo conocido mundialmente.
El mundo de la música está lleno de múltiples
ejemplos que abarcan los más amplios tipos de fortuna
al tratar de intentar dar un paso en pos de la evolución
personal.
Dare son uno de ellos. Del Hard Rock que practicaban en sus
orígenes a este estilo intimista, más cercano
a grupos de rock como los U2 de sus últimas apariciones
discográficas. ¿Para bien o para mal? Para un
fan de Cannibal Corpse son la excusa perfecta para dar rienda
suelta a sus ganas de cometer un sacrificio humano con algún
miembro del grupo. Para alguien abierto de mente, es un disco
para un domingo de relax o de resaca con ganas de dejar fluir
suaves melodías que no causen más estropicio
en las dañadas neuronas. No presenta muchas variaciones
con lo que con una atenta audición puede resultar ligeramente
reiterante y, a veces, aburrido. Pero supongo que no pretenden
convertirse en la voz que exalte las masas en pos de la violencia
gratuita.
Como dijo ese gran sabio "que cada palo aguante su vela".
Yo por mi parte ni ensalzo ni rechazo.
Devi
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