Si no me equivoco yo tenía que estar en clase una tarde que me encontraba en una terraza tomándome unas cervecillas cuando, no sé si provocado por ese consumo de alcohol o por el calor, sufrí un cruzamiento interno de cables y sentí la necesidad de comprarme un cd. Si alguna morenita me hubiera provocado posiblemente hubiera sentido otro tipo de necesidad, pero no fue el caso, simplemente un cd.
Dicho y hecho, me fui a la tienda de discos más cercana, y como no me decidía por nada me dirigí al vendedor para pedirle consejo. Mis palabras textuales aun las recuerdo: "Quiero la mejor novedad en Power Metal que tengas". El tío no lo dudó ni un momento y me trajo el "Shadowland", disco con el que debutaba la entonces nueva banda Dark Moor. "Es como Stratovarius y Sonata Arctica pero con más coros y arreglos orquestarles". Como llevaba discman no tardé en escucharlo, y con decir que lo siguiente que hice fue comprar un hacha y volver a esa tienda de discos a buscar al gracioso que se había reído de mi, creo que ya lo digo todo. Todavía ahora estoy buscando esos coros y esos arreglos orquestarles, y su semejanza a Stratovarius, y... algo, por poco que sea, de calidad.
Este "The gates of Oblivion" es ya su tercer disco (segundo en realidad porque hay cosas que no pueden considerarse un disco), y realmente un proyecto sólido y ambicioso que hará que esta madrileña banda con voz femenina se consolide definitivamente a nivel mundial como la banda española más reconocida en el mercado internacional. No deja de ser Power Metal, con muchos toques clásicos (aquí sí hay arreglos orquestarles) y algún ritmo algo happy, pero en definitiva un buen disco.
De momento Andreas Marschall (Blind Guardian, Running Wild, Hammerfall) vuelve a ser el disseñador de la portada del disco que ha sido masterizado en los estudios Finnvox (Children of Bodom, Stratovarius y Edguy). Tantas molestias... por algo será.
Sergi.
|