CRITICAS DE CDS

Darkness, The
Título Permission to Land (2003)
Sello Atlantic

Vamos a retroceder hasta la década de los 70, cuando empezaban a aparecer bandas como Led Zeppelin o Deep Purple. Recordemos su sonido y desplacémonos hasta los 80, y una vez retenido el sonido rock de la época, volvamos a nuestros días y adaptemos todo lo recolectado a nuestra actualidad. Para quienes se hayan perdido con tanto viaje, lo mejor que pueden hacer es recuperar el capítulo de Barrio Sésamo en el que el maestro Coco nos daba la lección de "Lejos - Cerca". Digamos que de cerca hemos ido a lejos y de lejos hemos vuelto a cerca.

Aclarado ya que musicalmente estamos frente a una banda de Hard Rock del de antes, sin tener ninguna virtuosidad ni nada que se salga de toda órbita musical, la ejecución es bastante buena, con lo que diríamos hasta aquí que el disco es escuchable y entretenido. Añadimos ahora un componente importante en lo que es The Darkness: Justin Hawkins, la voz. La verdad es que no sé si grabó los cortes a conciencia o fue escrotalmente torturado mientras se grababan los escabrosos gritos de sufrimiento del resignado. Yo que entiendo de torturas originales, diría que el elemento subversivo en cuestión fue desnudado y atravesado con una estaca y, en cada una de las canciones (con él todavía consciente) se le iba practicando una tortura distinta en sus partes genitales. Recorriendo tema a tema he distinguido atrocidades tales como arrancar pelillos genitales con unas pinzas, sobrecalentar la bolsa escrotal con un mechero, el estiramiento del pene atado a un peso de 100 kilos, punzamientos, mordisquillos de cocodrilo, disecciones con objetos cortantes, disoluciones con ácido y el típico aplastamiento de testículos con un buen par de rocas. En dos temas no se aprecia castigo alguno, se entiende pues que fueron grabados antes de...

... Juguemos pues a ubicar cada falsete en su canción correspondiente... la verdad es que resulta divertido.

Sergi

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