Visto el éxito de Nickelback en concreto y del post-grunge en general ¿Qué
discográfica no querría sacar tajada? Pues ninguna, yo creo que se plantean fichar grupos de
este estilo hasta las que únicamente admiten a bandas de grindcore.
Daughtry editan así su segundo cd, bien hecho, con buen sonido, elegante, para todos los públicos
sin ser extremadamente comercial. Entonces, ¿Porqué no estoy saltando de emoción al escuchar este cd? Pues bien,
porque nos pasa como el power en los 90 y el metalcore actualmente, que o se es original, o que carece de todo
ápice de personalidad.
La única diferencia que encuentro entre Daughtry y dos millones de bandas más del estilo son sus letras
bastante más hipiosas que las del resto, y eso es pervertir un poco el recuerdo de un estilo que salió para
revolucionarlo todo, no para conformarse con ello.
Así que mientras Nickelback son censurados, Daughtry podrán sonar en cualquier convención cristiana americana,
olvidándose del espíritu del grunge y tomando sólo el sonido post-grunge que es lo que vende.
Repito que como cd no está mal, puedes tenerlo de fondo y sin querer, te das cuenta que tu pierna sigue el
ritmo de la música. Que alguna canción para el recopilatorio del coche no está de más, pero a menos que tengas
mp3 en el coche con pantalla donde salga el nombre del grupo, dentro de tres meses no serás capaz de adivinar
de quién es esa canción a menos que te fijes en las letras.
Lluís
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