Si algún día os dedicáis a hacer críticas de discos, algo que no hay que hacer es
leer otras críticas antes de hacer la vuestra, porque después os influencian u os pasa
como a mí, que viendo tantas críticas positivas de este segundo trabajo de Day Six, me
cuesta mucho decir que yo creo que no hay para tanto.
Bueno, de hecho también me pregunto si seré el único imbécil que ha escrito la crítica de este disco
sin que le ingresen unos euros en la cuenta bancaria o le pasen un jamón por navidades, que por desgracia
es lo que se lleva en estos tiempos, y si no, preguntad a cualquier colega que haya mandado su maqueta o primer
disco a una revista para que le hagan una crítica, y veréis qué le contestaron.
Pero volvamos a estos Holandeses que, aunque originales al no tener a una bellísima chica al frente
de la banda, personalmente su música me ha dejado un poco igual. Supongo que si las críticas que he leído
hubieran dicho "pues no está mal, es un metal progresivo ligero que pasa bien, sin demasiadas ideas, curiosidades
o recursos, pero bien tocado", pues yo hubiera dicho "pues sí". Pero claro, he leído críticas donde alaban la
técnica de estos jovenzuelos dejándolos por las nubes, que sí, que la tienen, pero la técnica debería estar al
servicio de la creatividad, y para mí están algo limitados en ese sentido.
Eso se nota en todos y cada uno de los cambios, o al pasar del puente al estribillo, o de una parte
lenta a una rápida y viceversa, donde son incapaces de progresar de uno al otro, meten un sonidillo, una voz
en off, un efecto, o algo, pero son incapaces de meter un contratiempo y volver a cambiar, o de combinar y jugar
con los instrumentos para hacerlo, y cuando una banda de metal progresivo está limitada en cuando a ideas, lo
siento mucho, pero de ahí no puede resultar un buen disco, sí puede que puede sonar bien, pero sólo eso.
Lluís
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