Parece que el metalcore, poco a poco, se va apoderando de nuestros corazones y nuestras hachas. En los últimos tres o cuatro años, el número de conciertos, formaciones y lanzamientos que aparecen bajo la etiqueta de “lo que sea-core” se multiplican como setas y, de momento, parece que la audiencia lo está absorbiendo como cerveza fría en un mediodía de agosto.
Los debutantes Dead Man in Reno son unos interesantes y prometedores exponentes de esta nueva tendencia. Con pintas de gamberro de instituto, formas de death-metalero cabreado, ideas muy buenas y producción de las que te obliga a subir el volumen de tu cadena de música para disfrutarlo en toda su intensidad, estos norteamericanos parece que tienen prisa y suficiente capacidad para hacerse un sitio entre las preferencias de los fans de este género.
Quizá Dead Man in Reno no tendrán nunca el favor de los dioses del panteón nórdico, pero In Flames hace tiempo que lo perdieron y les va bastante bien.
Ivan Cateura |