Después de la amenaza del "genio-loco" canadiense de no volver a tocar en clave metálica, uno andaba con el miedo en el cuerpo de hacia donde podía, la mente de este personaje, dirigir sus pasos.
La verdad, después de escuchar su nuevo trabajo, te quedas con una sensación de que: a) (como de costumbre) ha creado algo un poco más allá de las fronteras del heavy metal más usual y;
b) ni divorciado con el genero ni amante obsesivo.
Detallando la cuestión:
Devin sigue con su obsesión de crear originalidad sonora y si bien este es el trabajo que más se aleja de lo que hasta el momento había publicado, si sus intenciones eran las de reinventarse a si mismo, lo cierto es que no lo ha conseguido. Por todas bandas destila atmósferas de Ocean Machine, riffs de Infinity y algún toque de reminiscencias a lo Strapping Young Lad se asoma, para darle a entender a Mr. Townsend, que no es tan fácil borrarse la memoria a uno mismo y comenzar de cero.
Pero esto a los fan del músico creo que más que no importarles, les encantará.
Terria suena fuera de lugar en el panorama metálico actual, aunque, ... (excepto S.Y.L.) cuando algo de lo publicado por este personaje a sonado acorde a algún tipo de "moda" heavy?.
Después de la intro paranoica "Olives" aparece la excesiva "Mountain" donde parece que la claridad de ideas no es lo que digamos, la mayor virtud de la canción (cosa que más que difícil la hace la peor del disco por indigestión auditiva). A partir de este momento se suceden los temas y te quedas absorbido por este nuevo universo sonoro creado por el tío con la pinta más "si-yo-soy-tu-madre-te-defunciono" del planeta.
Los cambios de ritmo a lo black metal de "Earth Day", la falsa ilusión que te crea el riff de "Canada" a lo "Alive" de Pearl Jam, todo en este álbum es sumamente destacable y si alguien quiere encontrar dureza y cambios de ritmo alucinantes a cargo del compañero de fatigas de Townsend y uno de los mejores baterías del mundo Gene Hogland, sólo tenéis que escuchar "The Fluke". Soberbia.
Para acabar tres canciones relajadas como "Nobody´s Here", "Tiny Tears" y "Stagnant" que te dejan un regusto sólo igualable al de las mejores cervezas.
En definitiva: Devin Townsend continua siendo uno de los músicos más originales dentro de la movida y siempre es de agradecer que alguien se salga de los cánones establecidos y nos ofrezca algo que suene fresco y atractivo.Devi
|