CRITICAS DE CDS

Dio
Título Killing the Dragon -2002-
Sello Spitfire

En esta sucia vida, de vez en cuando debes hacer el placentero sacrificio de dejar paso libre, cabizbajo, a aquellos que son superiores al resto por cualidades, aptitudes, trayectoria o todo ello en general. Y tal acto de sumisión no debe ser tomado como algo ofensivo al propio orgullo, sino más bien como la confirmación de que hay en este mundo gente realmente buena, capaz de hacer aquello que el resto de la humanidad querría, y capaz hacerlo de forma que haya de restar intocable para la posteridad, para el resto de los días.

Mentiría si quisiera convencerte, lector, de que soy objetivo acerca de este personaje, pues siento devoción hacia Él desde el primer instante que pude disfrutar de su incomparable voz, única en el mundo; y es más, considero que quien ponga en duda que ésta es la Voz del Rock de alto tonelaje por excelencia pone en duda, automáticamente, su buen criterio. Cuando se está hablando de alguien que no canta, sinó que ruge, de alguien que no caduca, sino que es eterno, de alguien cuya simple mirada es capaz de expresar todo lo que esta música significa, no se puede tratar de nadie más que de Ronnie James Dio.

Es de agradecer que, podiéndose acomodar en terrenos más practicables para quien lleva en la música tanto tiempo, Dio haya vuelto a trabajar con los peligrosos materiales que le caracterizan en este "Killing The Dragon", que no ha de defraudar a nadie que se digne a escuchar el disco. Creo que se podría decir, y sin exagerar, que hay grupos de Rock duro cuya media de edad es la mitad de la edad de Dio que, aún intentándolo, son literalmente incapaces de desprender la fuerza que tienen temas como "Along Came A Spider", "Better In The Dark" o la propia "Killing The Dragon". ¡Qué narices! Pero si está hecho un chaval...

Ivan Sàez

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