Cuando vi a ex-miembros de Darksun como puntales del proyecto, y miembros actuales
colaborando en el mismo, se me cruzó, no una ni dos, sino varias veces por la mente si un
cd podría ser la versión gatuna de un frisbee. Luego me fijé en que las influencias del
grupo eran tan dispares como Nightwish, Dark Tranquillity, Diablo Swing Orchestra, Enya, etc. y bueno, les di una oportunidad, por curiosidad (aunque eso impidiera saciar mi curiosidad acerca de lo del frisbee).
Resultó un cd de metal dark-gótico con influencias que van des del folk-celta más clásico, al metal extremo,
pasando por pasajes más operísticos o electrónicos. La grabación es excelente, y la variedad musical, así como
los arreglos dentro de cada canción, buenísimos.
Yo soy bastante contrario al tema de las vocalistas femeninas, una, porque ya hay demasiadas que cantan
todas igual, y dos, porque en España hay muchas, y sólo dos o tres son especialmente buenas (en el mundo del
metal, en el rock y otros las hay magníficas vocalistas). Pero en este disco, Dina Nasser se muestra
pletórica, y además, aprendiendo de Nightwish cómo hay que grabar una voz operística, que es no dejando
una única pista limpia, y graban diversas pistas, meten efectos, o una voz gutural por debajo, pero lo hacen
bien.
Todo muy bien, incluso las voces masculinas, perfectas las guturales, tienen un muy buen acento y
entonación en las partes melódicas, pero, y ahí está el principal pero del disco, se cree Marco Hietala
haciendo el fantasma de la ópera o estando con los Northern Kings, y en lugar de un vocalista de metal
melódico tenemos a alguien intentando hacer de barítono y eso queda fatal, cargándose la buena sensación
general del cd. Eso sí, hay temas protagonizados por la voz femenina, o la voz gutural masculina junto a la
femenina, sin demasiada de esa exagerada voz melódico-operística, que se dejan disfrutar muy bien, lástima
que no sea la tónica general del disco.
Lluís
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