"Sed de Mal" podría considerarse como "El
retorno", el retorno de (y ahora viene lo mejor) la banda
barcelonesa con un cantante muy malo. Es triste ser conocido
así, pero este es el calificativo que muchos le han
dado a DragonSlayer, por lo que la espera de su segundo disco
la hemos sabido llevar muy bien, entre otras cosas porque
nos resultaba algo indiferente. Pero fijaros lo que un apellido
puede hacer. Si tienes un cantante llamado Sergio Bermúdez
y lo cambias por otro con el mismo nombre pero apellidado
Márquez el cambio que te puede llegar a originar es
brutalmente sorprendente y si encima retornan con un disco
como este "Sed de Mal" te empiezas a plantear si
DragonSlayer tendrán cuerda para mantener el listón
logrado con temas como "Inspiración", "Bajo
el Fuego", "Tan Solo Uno Más", "Vacío
Mental" o "Sed de Mal", por citar algunos de
los que componen su segundo álbum de estudio. El sonido
Power Metal por el que reconocíamos a la banda catalana
ha sido inteligentemente substituido por el del Heavy Metal,
sin concesiones, con fuerza, garra, energía y mala
leche, con una coordinación instrumental notable y
un trabajo vocal excelente, en donde se combinan con muy buen
criterio temas veloces con medios tiempos, pero sin pasar
por la clásica baladita de turno que probablemente
hubiera frenado la potencia del mal acumulado en este disco.
Excelente disco, excelente trabajo instrumental, excelente
trabajo vocal y excelente augurio de futuro es el que le deseamos
a DragonSlayer, esperando verles descargar toda esta energía
en directo y en próximos álbumes.
Sergi
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