Y siguen llegándonos bandas suizas de rock, o, como en este caso, heavy-rock.
Pero en algún momento tenía que pasar, que, ni que fuera por estadística, apareciera algún grupo que
no diera la talla, y este es el caso de DrivingForce.
A ver, malos malos, no son. Pero intentan un sonido heavy-rock sencillito y simple, que a veces puede
ser resultón, pero si no se acaba haciendo demasiado sencillo y repetitivo, que es lo que sucede aquí.
Además, insertan pequeños cachos progresivos. bueno, pseudo-progresivos, que nada tienen que ver
con temas que de principio a fin van a un compás fijo y simple.
Si siguen con ganas de hacer más discos, deberán decidir si se centran en el hard rock o el heavy
rock, y esa técnica que demuestran que pueden conseguir en esos destellos progresivos la usan para
hacer temas menos repetitivos y simplones en conjunto, o bien intentan que sea algo todo más progresivo.
Eso sí, buscarle novia al cantante o, en el caso que ya tenga, ponerle los cuernos con ella, ya
que necesita un empujoncito en su estado de ánimo, sea por bueno o por malo, ya que se muestra
lineal de principio a fin del disco.
Lluís
|