“The Final Chapter”, un título que define de forma clara lo que significa este disco para la banda; su último trabajo, la disolución de estos como banda, al menos bajo ese nombre.
“Pariah”; un inicio brutal para un disco. Contundente. Potente. Digno de cualquiera de los grandes del Power Metal europeo.
“Better Man”; Impresionante. Velocidad, melodía, cambios de tiempo, estribillos pegadizos… Este disco empieza a tener algo.
“Curse of the Pharaohs”; una pausa, un momento épico lleno de buenas melodías.
“Fire of Time”; pisamos de nuevo…
… Y así sucesivamente… Hasta llegar al estancamiento. Pero aún así, y aunque me duela decirlo, este último trabajo de los australianos Dungeon me ha gustado. Y digo que me duele porque aunque “The Final Chapter” flaquee en cuanto a su estabilidad, este es un buen disco de Power Metal, pero será el último para la banda australiana. Un final más que digno, y que te obliga a replantearte muchas cosas. ¿Cuál ha podido ser su mal hasta hoy para pasar tan desapercibidos para el mundo? ¿Ser australianos quizá? ¿Los continuos cambios en la formación? ¿La falta de un disco contundente para tener motivo suficiente para destacarlos del resto de bandas que forman la montaña del Power Metal?
Quizá este “The Final Chapter” no destacará por su originalidad (igual que la carrera de Dungeon en general), pero por mucho menos le hemos levantado un pedestal a un disco (o grupo). Este disco está cargado de intenciones, de velocidad, contundencia, variedad de tiempos y buenas melodías.
El testigo de Dungeon se presentará bajo el nombre de Lord, el proyecto hasta ahora paralelo de su vocalista Lord Tim. Y… ¿Qué queréis que os diga?
Sergi |