Es curioso esto de la globalización.
Es curioso ver cómo un fenómeno (que posiblemente
ni sea "uno" ni sea "fenómeno")
pueda comportar cosas tan diversas como la brutal dinamitación
de particularismos culturales y la movilidad rápida
y precisa por todo el planeta, simplificando mucho y a modo
de ejemplos. Entre las cosas buenas debemos contar los casos
como el de Dusk, una formación de Pakistán de
la que nos ha llegado, con toda naturalidad su nuevo trabajo
"Jahilia", algo impensable hace sólo unos
años. Lo mejor de todo, por supuesto, no son las circunstancias,
que también, sino el álbum en si, todo un logro
discográfico en creatividad e innovación en
algo que se define como "Complicated Doom-Death Metal",
es decir, Avantgarde. El calificativo, la etiqueta, puede
resultar un poco "flamboyant" a ojos de los profanos
del género, pero goza de precisión relojera
si consideramos que tanto los elementos que se toman -tan
heterogéneos que rozan la paradoja-, como la forma
de estructurarlos -de una complejidad agradablemente esperpéntica-
y, finalmente, la manera de ejecutarlos -de fría y
consciente lucidez-. Todo ello hace que Dusk, y otras bandas
de su entorno estilístico, realmente vayan un paso
más allá, verdaderamente sean la vanguardia
del Metal, papel que es necesario, e increíblemente
interesante, que alguien interprete, a pesar de que el lugar
del reparto que ocupan suela ser poco agradecido.
Ivan Sáez
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