Escucho más de 100 cds al mes, algunos con un par de canciones tengo suficiente para descartarlos, de otros escucho
algo más, de alguien que no se ha enterado que ya no estamos en los 80 para editar producciones de vergonzoso sonido y patéticos vocalistas
de pantalones estrechos, pues de esos, con veinte segunditos de un par de tracks al azar tienes suficiente (aunque si luego te toca hacer la
crítica hay que escucharlo todo a ver si hay algo menos malo en el conjunto). Pocos son los casos ya en que encuentras un disco
que entre de buenas a primeras, y rarísimos eso que tanto añoramos de finales de los 80 o principios de los 90: encontrar un
disco que pinta bien, guardarlo para cuando tengas tiempo, y que escucha tras escucha te va gustando cada vez un poco más.
Este es el caso de EchoVolt, quienes se han autoeditado un magnífico disco que se sitúa en la frontera del nu metal más melódico de
unos Linkin Park y el más potente de unos Ill Niño (también con alguna percusión y un par de temas que combinan el inglés predominante con partes de español).
El espacio musical tomado por EchoVolt está bastante desocupado, y parece ser el objetivo de bandas sin discográfica, como es el
caso, o de pequeños sellos independientes. De entre todas esas bandas, EchoVolt sobresalen por la calidad de sus composiciones y la increíble
producción de este disco.
Es una lástima que los grandes sellos no apuesten por este estilo, pues creo que con un mínimo de promoción podrían tener buenas ventas, pero
lo que es una verdadera lástima es que un grandísimo disco como este pueda pasar inadvertido.
Para acabar ya, destacar que es un disco de debut, y por si fuera poco, son españoles, pero que esto último no os eche para atrás, hasta que no
llega alguna parte en castellano bien pronunciado y con sentido no te das cuenta que no se trata de una banda de New Jersey o Boston.
Lluís
|