Después del insufrible pastelón cristianizante que fue ese "Grand Design", me negué
rotundamente a escuchar nada más de esta gente en algunos años.
Ahora nos ha llegado este "Solitaire", que debe ser cómo se han quedado después que los no fans hayamos
pasado de ellos, y sus fans más acérrimos hayan muerto de aburrimiento.
Y parece que han aprendido ligeramente la lección, quizás si rebuscamos entre las letras encontraremos el
doble sentido que queramos, pero al menos ya no supuran ánimos de evangelización por todos lados.
Tampoco es que hayan evolucionado de forma exagerada o que este metal sinfónico deje de ser tan previsible
como un guión hecho a medida para Van Damme, pero la música toma algo más de fuerza, las melodías son
bastante menos exageradamente pegajosas, y los omnipresentes coros de gente extremadamente feliz pasan a
tomar su lugar en un disco, que es el de enfatizar momentos concretos que hay que realzar.
Podemos volver a escuchar la música de Edenbridge, podemos volver a mirar a Sabine con malas intenciones
vagamente disimuladas, ahora dependerá de que cada uno considere si las bandas que escucha tienen que
evolucionar y/o adaptarse a los tiempos que corren, o con que suenen siempre igual ya les vale.
Lluís
|