Hacía tiempo que no
decía esto: Todos a por el casco con los cuernos, los
que los llevéis ya de serie por la pareja, a joderse!!!
Acá tenemos a estos vikingos (que si leen esta crítica
nos dirán que los vikingos no llevaban cuernos en los
cascos, pero luego el chiste inicial no funciona), con un
nuevo disco y una nueva tendencia a su carrera musical. Que
nadie se asuste, pocas bandas hay más paganas y vikingas
a matar que los Einherjer, pero hasta ahora, la música
era propia de las tabernas llenas de barbudos y peludos, eructando
por doquier y tragando hidromiel sin parar (si no fuera por
esto último os sonaba todo verdad???). Pues bien, no
sé si viendo el éxito de unos Thyrfing o por
convicciones propias, o simplemente porque les han echado
del bar donde componían sus canciones, su música
ha virado, dentro del vikinguismo pagano, hacia esa música
de batalla, esos ritmos que marcan el compás de los
remos del drakkar para en el siguiente tema, desenfrenarse
cual desembarco con muerte y destrucción como presentación
(y, porqué no, ya de paso y viendo que habrá
que matar a las tías buenas del pueblo a arrasar, pues
antes las violamos un poco).
Mejoría más que notable de Ragnar a la voz,
y el resto, cumpliendo, como siempre, y si encima las melodías
son más accesibles desde una primera escucha, pues
nos dan un cd plenamente recomendable.
Lluís
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