Vacío. Esta es la palabra clave para definir el estado de animo al cual he llegado después de escuchar unas cuantas veces el nuevo trabajo de Ian Parry & co.
No sabría definirlo claramente, pero para mi progresivo no significa deambular de un lado a otro sin la más ligera ilusión de encontrar el destino más gratificante.
Y es lo que han conseguido este cuarteto que no por contar con excelentes músicos en sus filas como Patrick Rondat, por ejemplo, a la guitarra. Y es que cada vez los grupos me demuestran que los nombres en el mundo de la música no significan nada.
La cohesión raramente demostrada por grupos que se auto-definen como de metal progresivo, es la gran lacra de este género, en que muchos discos pasan por las tiendas sin la más mínima calidad si no es en el arte de tocar cincuenta mil escalas por segundo pero sin gracia... gusto... dilo como quieras.
No hay mucho que decir. Decepción.
Devi
|