Al gran fustigador del plagio, al defensor de la originalidad,
al arquitecto de la creatividad lo tienen muy bien agarrado
por los genitales.
Porque el mundo de la música cada vez se parece más
al de la filosofía en la antigua Grecia. Osease, me
aparece una mente privilegiada como Sócrates, que a
su vez apadrina a algún listillo de turno, en este
caso Platón y éste, después de beber
de su mano, desarrollará sus teorías en base
a las enseñanzas del maestro. Y con el paso del tiempo,
de las enseñanzas del maestro sólo queda el
trasfondo.
Ahora a Angra les han aparecido unos discípulos de
inmensa calidad, que aún no han sabido romper con las
influencias del maestro. Pero, ¿qué problema
hay en esto, si en el 90 % del disco estás babeando
como un colegial con el póster central del Penthouse?
Realmente Eyes Of Shiva se han convertido en una de las más
gratas sorpresas del año. Eso sí, en un futuro
espero que rompan con las enseñanzas, para crear su
propia filosofía musical con la misma abrumadora calidad.
Devi
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