No entiendo nada. En serio. A mí, o esta gente me
canta un poco más clarito o no les entiendo. Yo es
que con el alemán no sé qué me pasa,
soy incapaz de que tengamos una relación normal. Con
las alemanas
con las alemanas también soy incapaz
de tener una relación normal porque no quieren de mí
más que mi cuerpo
Ironías aparte, para los no germano-hablantes el primer
elemento que destaca en Ewigheim son las letras en estricto
e incomprensible alemán, de forma que no sé
si me están hablando de la curación del jamón
ibérico, de la cerveza de Baviera o del dolor que en
una situación de completa y agónica desesperación
atormenta su existencia hasta el punto de plantearse el valor
de sus vidas terrenales en favor de la lejana, inalcanzable
y malditamente dudosa esperanza de una vida espiritual más
allá de los límites de lo físico
Teniendo en cuenta que Ewigheim son unos góticos de
irremediable talante, me quedo con la última de estas
tres opciones.
El espectro musical en el que se mueven estos alemanes no
tiene nada de particular, puesto que no son los primeros gótico-metaleros
que hacen guiños a estilos más duros ni serán
los últimos en incorporar elementos electrónicos
a su propuesta eminentemente guitarrera, aunque esta variedad
es una inteligente muestra de la capacidad que este dúo
tiene de hacer un buen uso del abanico metálico a su
alcance.
Ivan Sàez
|