Después de todas las alabanzas hacia la voz privilegiada y
única de Apollo Papathonasios que hemos hecho a lo largo de los años en esta web, en
el programa de radio, con los amigos. no creí que lo que anticipaban los últimos dos discos
de estudio de Firewind pudiera convertirse en una realidad tan tangible: es un disco
aburrido de cojones.
Ni un solo tema que nos llame la atención, ni una melodía vocal por la que
intentar salvar una canción, ni una pizca de intensidad que nos haga intentar ser menos duros con Firewind.
nada.
Así que, si ellos no se matan para componer y tocar, yo tampoco me mataré para hacer la crítica, y directamente
el disco va a pasar a nuestra habitación de cds destinados a ser posavasos a medida que los otros cds
destinados a ellos pierdan el colorido de su impresión superior.
Lluís
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