CRITICAS DE CDS

Freedom Call
Título Starway to Fairyland
Sello Spv

Hemos tardado en comentar este disco porque, en principio, lo habíamos considerado un disco más dentro de muchos de Power Metal Épico-Melódico que salen últimamente. Pero lo cierto es que tras de él han salido muchos más, y aunque este Stairway to Fairyland sea bastante falto de ideas y nos ofrezca las típicas canciones épicas, con esos coros sobre una música de Power más o menos convencional, aquí encontramos mucho más nivel que en el resto de sucedáneos de Rhapsody o de HammerFall entre otros.

Ciertamente el entorno Gamma Ray empieza a dar sus frutos, y como mínimo tenemos que agradecer que no sea como el entorno Rhapsody u otros, al menos aquí se demuestra que si Dan Zimmerman hace su grupo, es porque es un buen músico y tiene ideas diferentes a las de Gamma Ray o Iron Savior (que ha dejado para dedicarse mejor a Freedom Call), no sólo para hacer más de lo mismo bajo otro nombre.

Ahora bien, todos sabemos que normalmente la gente que lleva tiempo componiendo, o son genios o se les acaban las ideas y o bien se cambian de estilo "probando cosas nuevas" (Metallica, Megadeth, etc...) o bien acaban repitiéndose hasta el aburrimiento (Manowar, Motörhead, etc...). Supongo que todo el mundo estará de acuerdo en considerar a Kai Hansen dentro del primer grupo, y si no, o es alguien muy cerrado de mente o alguien que no entiende ni pizca de metal. Y encontramos a Dan Zimmerman, que ha estado de prácticas con un genio durante mucho tiempo, ha estado también de prácticas con Piet Sielck, alguien acostumbrado a grabar y hacer de productor en grandes discos y a ver lo que funciona y lo que no. Pero claro, no se puede pedir que todo el mundo sea un genio, y Dan ha tomado lo mejor de cada uno de los dos maestros y lo ha usado con la calidad que tiene como músico, pero le falta la chispa del genio.

Musicalmente, nos podríamos volver a referir a la mítica frase de ese gran actor que es Buggs Bunny "¿Qué hay de nuevo viejo?" como a la mayoría de grupos del estilo, y lo resumiríamos todo, a destacar el intento de balada épica o himno que es el sexto corte del disco, Hymn to the Brave (título original donde los hayan) que se queda en un medio tiempo de un tema de Happy Metal, cosa que también pasa con muchos temas del resto del disco.

Decir también, que aun no entendemos el porqué de insistir en la mayoría de estilos metálicos de poner una voz de la escuela Michael Kiske, quizás es la mejor para un estilo más bien melódico, pero en lo que se refiere al tema más épico dentro del Power Metal, no. Recordemos que si se hace música épica es una música que intenta trasladarnos a épocas medievales, a aquellas batallas sangrientas y a aquellos héroes solitarios, como lo hizo Wagner (Richard, no Peavy), en su momento, y por esto no es apropiada una voz aguda y melódica a menos que se trate de una mujer la que canta. Es una música que intenta denotar fuerza, y a mi que me perdonen el resto de grupos, o no, me es igual, pero ves como la de Chris Boltendahl o Federica de Boni son perfectas para este estilo musical y para lo que pretenden. Puedes quedarte impasible escuchando compactos como este Stairway to Fairyland o sucedáneos y/o similares, pero delante de un Excalibur o un Tales from the North, NO, y considero yo que esta es una de las grandes diferencias entre un buen disco y un disco, y ahora podríamos hacer la comparativa entre la diferencia entre una buena cerveza y una mala cerveza, pero esto lo dejamos a la imaginación de cada uno.

Lluís Batlle

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