El otro día iba yo por la calle pensando en lesbianas cuando de golpe, pasé por delante de una tienda de discos y me dije a mi mismo "Como me sobra la pasta, aprovecharé para comprarme algún disco, pues tampoco se trata de venir aquí a comprar melocotones". Una vez dentro de la tienda, volví a hablar conmigo, pues no está de mas el contrastar opiniones con uno mismo, y me dije: "Yo, que soy un tio diferente del resto, también necesito escuchar música diferente que esté en consonancia con mi intelecto supremo, así que lo mejor que puedo hacer es pedirle al buen señor de la tienda que me recomiende algo digno de mi distinguida persona". Así que yo, decidido, me acerqué al encargado y le dije: "Buen señor, hoy me siento valiente, y me acabo de tomar un vaso de cola-cao que me ha proporcionado una gran armonía entre mi aura espiritual y el universo que me rodea, así que sería tan amable de recomendarme un disco original, diferente y digno de mi?" a lo que él me replicó "Oh buen joven grimpador, has venido al lugar adecuado, tengo lo que estabas buscando, ni mas ni menos que Furvus!" pero yo todo extrañado le dije: "No estarás intentando colarme una reliquia que nadie quiere comprar, no?" "Por que lo dices, porque está lleno de polvo?" "Pues sí" "No hombre no, es que los buenos discos, como el buen vino, tienen que pasar un proceso de envejecimiento" "Pues no se hable mas, me lo quedo!"
Yo que soy comparable a un hábil camaleón por mi facilidad de adaptación a los nuevos tiempos, le dije al encargado: "Cóbreme en euros!"; nada mas haber pagado los 53,28 euros que marcaba el ticket me fui contento a casa para poder escuchar mi nueva adquisición.
Al apretar el play me di cuenta que el señor de la tienda había acertado plenamente al recomendarme Furvus, pues ciertamente era digno de mi intelecto; un disco con unas orquestaciones propias de la banda sonora del "Señor de los tobillos", y con una voz masculina muy profunda haciendo monólogos en latín, lengua que hasta el momento me había pasado bastante desapercibida pero que tenia intención de aprender para poder así ir a pasar las próximas vacaciones a Italia. En definitiva, Furvus es lo que yo estaba buscando, un disco tan trascendental que sólo somos capaces de comprenderlo yo y el señor que lo creó, el disco ideal para poner de fondo cuando vienen visitas a casa.
Ivan Cateura
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